Nunca olvidaré tu rostro de asombro y felicidad al verme por sorpresa... y, por supuesto, jamás olvidaré ese abrazo que me ha dejado sin aire...
Mi pequeña princesita... que poco a poco ya no es tan pequeña, pero siempre serás la misma princesita con esa sonrisa tan dulce...
A ti, porque te voy a enseñar todo lo que a mí me han enseñado...
No hay comentarios:
Publicar un comentario