Llevas toda tu vida sufriendo, mirando a cada lado para ver si encuentras una mirada que te haga sentir especial. Lo has pasado tan mal por esas personas… Y cuando crees que ya no va a pasar nadie por tu vida sin hacerte daño, de repente, conoces a aquella persona… tan dulce, siempre tan dulce contigo.
Van pasando los días, y tú crees que es amistad, porque… que ingenuo pensar que sientes amor por aquella persona...
Pero poco a poco te vas dando cuenta de que podría ser amor lo que sientes por ella. Porque, aunque no quieras escuchar a tu corazón, con ella estás a gusto. Te gusta cuando te habla. Te gusta cuando te mira. Te gusta saber de ella. Y, reconócelo, sientes un ligero cosquilleo al sentir su mano sobre tu cuerpo…
No seas cobarde. No te autoengañes. Pues no se le pueden poner condiciones al amor. Escucha a tu corazón. Porque lo más importante es que tú seas feliz, y para ello debes guiarte por tus sentimientos… sean cuales sean. La más mínima duda que tengas preguntándote si la quieres o no, síguela. Sigue esa duda porque, si has llegado a preguntártelo, significa que la quieres. Quieres estar con ella a cada momento. Quieres abrazarla, besarla, tocarla… mirarla mientras ella te mira. No tengas miedo, ella estará contigo.
Arriésgate. Arriesga todo por este pequeño sentimiento que sientes hacia ella, que poco a poco se irá haciendo más fuerte. Y no te engañes… porque no es amistad, es amor.
y como dicen el amor mueve montañas, que no sería capaz de hacerse por el, pena que no hay mas en el mundo.
ResponderEliminar