Desde aquí abajo se ve todo más grande.
Si miras mis pies podrás saber cuáles son mis huellas, y, entonces, podrás seguir el rastro hacia mi pasado, y, así, podrás entender por qué hoy soy como soy.
¡Anda, mira! El arcoiris... Yo siempre he dicho que no se puede tener un arcoiris sin un poco de lluvia, por eso estos días ha estado lloviendo. Hace un rato he visto la lluvia, y ahora... ahora puedo olerla. Huele a tierra mojada. En realidad, es una mezcla entre el olor de tierra mojada y café, aunque no sabría decir si es café solo o capuccino italiano.
También puedo notar que cerca de mí hay alguna flor, incluso sin haberla visto, simplemente porque la estoy sintiendo, estoy sintiendo esa alergia que me hace estornudar. Al menos, las flores son muy bonitas, blancas, simbolizando el vacío de esta habitación. Cerca de ellas hay unas gafas, unas gafas de sol. Y mirando a través de ellas todo se ve más oscuro, negro, el color que veo cuando me mareo, el color que reflejan mis ojos cuando recuerdo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario