No imaginaba que hoy, 18 de octubre de 2011, el día de tu cumpleaños, ya te habría visto.
Hace cuatro días que te vi, después de tantos años, por casualidad o por destino, no sé, pero, desde entonces, cada minuto que pasa es un infierno para mí.
Ya no como, ni duermo, y tengo que estar cada uno de los segundos de esos minutos en una constante lucha para no perder todas las fuerzas y ponerme a llorar. Pero es que no puedo evitarlo... es demasiado desafío para mí, yo no puedo ser tan fuerte.... no después de todo el dolor.
Lo siento, pero no puedo sostener una sonrisa.
No hay comentarios:
Publicar un comentario