Mis sueños me han traicionado, una vez más.
Ayer estaba bien, más o menos, al menos conseguí identificarme con un texto titulado "no te rindas".
Llevabas ya mucho tiempo sin aparecer en mis sueños, y, justamente esta noche.... he soñado Contigo.
Soñé que te veía, después de tanto tiempo, y Tú me veías a mí también, pero hiciste como si no me conocieras de nada, y ni me miraste.
Durante todo el sueño intenté estar contigo, y, poco a poco, Tú fuiste hablándome, aunque de una forma muy seria, de temas completamente objetivos. Pero, bueno, al menos me dirigías la palabra, y me mirabas, aunque fuese la mirada que le dedicas a un desconocido.
Pero al final del sueño.... yo hice algo que estropeó todo Contigo, aunque 'todo' fuese 'nada', pero lo estropeó. Y Tú, cómo no, sólo viste mi error, una vez más, y no viste que me dejaste destrozada, no viste todo el tiempo que te había dedicado. Porque, al parecer, y tristemente, cuando se comete un error, todo lo demás parece que no valió la pena. Ya lo pude comprobar Contigo hace dos años y algo más de seis meses.
Y, entonces, al final del sueño volviste a desaparecer para siempre.
Y me ha dolido tanto como cuando desapareciste aquel 15 de abril de 2009.
Y, mírame ahora... otra vez me vuelvo a encontrar en el punto de partida, igual de perdida, y llorándote después de cada herida.
No hay comentarios:
Publicar un comentario