domingo, 19 de junio de 2011

El armario sólo existe si tú mismo lo creas

No tengo que ser homosexual para intentar aconsejarte, ni tampoco tu padre, tu madre o tu hermano; sólo soy una persona más que quiere abrirte los ojos.
Este mundo está condicionado por lo que vistes, por cómo andas, por cómo actúas, e, incluso, por cómo respiras. Sólo debes saber que da igual lo que hagas, habrá alguien que no le guste, como a ti no te gustan diferentes tipos de comidas, colores o palabras. Aprende a mirarte a un espejo, y no sentir ni miedo ni vergüenza. Sólo tienes que sentir valor y orgullo. No tienes que gritar a los cuatro vientos lo que te guste, y si a alguien no le gusta no te tiene que importar, sólo tienes que ser feliz. ¿Por qué te tiene que importar lo que unas personas que Jamás vas a conocer piensen?

Voy a contarte un secreto: ¡¡NO EXISTE UN ARMARIO!! No hay madera rodeando tu cuerpo, ni complejos, ni si quiera miedo; lo único que hay son las diferencias de gustos y opiniones. Tú tienes tu opinión, que nadie te la cambie ni te la arrebate Jamás. Piensa como quieras, siente como quieras. Tu vida es tuya, no será de nadie más. Y si tú crees que justo ahí hay un armario es que la culpa la tienes tú. Yo no puedo abrirte la puerta, ni tampoco romperla ni hacerla pedazos, pero te animo a que abras, no la puerta, sino los ojos, y puedas ver que tu felicidad es lo que importa. Vivir tu vida sin complejos ni temores. Sólo vivirla, que para eso tenemos una. Rompe con tu armario. Rompe con las palabras y miradas. Rompe el espejo que te mantiene atado.
El armario sólo existe si tú mismo lo creas.

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