"Vivimos en una época sin tiempo para el duelo. Hoy aquí todo está cronometrado: que se te muere la madre, permiso de tres días en el trabajo; que es un pariente lejano, uno para el entierro; que es el pobre gatito, se admite una tardanza. Esto, para los que tienen empleos estables. Los otros, los trabajadores sin trabajo, los autónomos, los de por horas, o los de a destajo, no tenemos derecho ni al corto duelo del gallo.
¿Quién dijo que no se podía laborar con el alma partida?. La burocracia siempre ha puesto fecha a la aflicción. Hoy, el propio ritmo de esta sociedad, endiabladamente veloz y mercantilista, impone un tiempo récord para quitarse las penas. Y no hay tiempo para el dolor porque para pisar por los senderos de esta sociedad sin que se te abra el suelo y te hundas, hay que lucir alegre, energético, agresivo, guapo, simpático y perfumado. Y cuando te preguntan cómo estás, has de responder que muy bien con convicción y firmeza. Dicho con otras palabras: que en esta sociedad tan avanzada en la que vivimos o estás bien erecto o utilizan tu cabeza de perchero. Ley del mercado".
¿Quién dijo que no se podía laborar con el alma partida?. La burocracia siempre ha puesto fecha a la aflicción. Hoy, el propio ritmo de esta sociedad, endiabladamente veloz y mercantilista, impone un tiempo récord para quitarse las penas. Y no hay tiempo para el dolor porque para pisar por los senderos de esta sociedad sin que se te abra el suelo y te hundas, hay que lucir alegre, energético, agresivo, guapo, simpático y perfumado. Y cuando te preguntan cómo estás, has de responder que muy bien con convicción y firmeza. Dicho con otras palabras: que en esta sociedad tan avanzada en la que vivimos o estás bien erecto o utilizan tu cabeza de perchero. Ley del mercado".
no entiendo el texto!
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