No quería, pero, sí, me he enganchado a ti, y duele... joder, claro que duele, y mucho.
Los días se hacen eternos... eternos. Espero ansiosa la noche para volver a verte, y, sí, te veo... pero luego me dejas ese sabor tan amargo del "adiós".
Por favor, destino, nunca te he pedido nada, porque siempre he creído que le das a cada uno lo que se merece, pero es que creo que yo no me merezco esto... y me ha costado mucho creerlo. Te pido que... o todo, o nada, y ya nada es imposible, porque algo hay.
Antes de conocerla yo estaba feliz, vacía pero feliz, y ahora... ahora estoy muchísimo mejor, cuando estoy a su lado, claro. Pero ese es el problema, que no estoy siempre a su lado, que cuando estoy con ella todo va genial como amigas, pero no va a pasar de ahí, y eso me quema por dentro... y me quema aún más que ella se vaya con otras personas... no lo puedo soportar; sí, son celos, muchos celos, y, miedo, miedo de llorar, miedo de perderla, miedo de que ella no sienta lo mismo.
Por favor... destino... tú mejor que nadie sabes cómo lo he pasado... no quiero pasarlo otra vez igual... y te lo estoy pidiendo con lágrimas en los ojos...
Te pido que sea todo, todo con ella...
No hay comentarios:
Publicar un comentario