martes, 12 de julio de 2011

Estrella

Hoy es uno de esos días en los que crees en la vida y ves muchos motivos de por qué es tan bello vivir.
El sábado te conocí, bueno, ya te conocía, pero fue el sábado cuando me fijé en ti, en esa mirada tan preciosa y de ojos tan bonitos. No sé si es casualidad que tú no me dejases de mirar, pero, cuando yo te miraba, me sonreías, y eso me encantaba.
En dos días ha ido todo tan bien entre nosotras... aunque eso me hace ver que seremos grandes amigas, quizás, pero nada más.
Te recuerdo que estamos casadas, bueno, prometidas, pero me gustaría casarnos cuanto antes, para pasar ya a eso de "puedes besar a la novia".
Tienes una sonrisa tan preciosa... pero no me gustaría prenderme de ella, porque siempre tendré tus labios a millones de años luz, y ya pasé por eso con otra persona, y... duele; no quiero que tú también me duelas por ese motivo. Aunque... pensándolo bien, me gusta que duela este sentimiento, me hace sentir viva. Tener algo, o, mejor dicho, tener alguien por lo que salir a dar una vuelta, por lo que ponerme "guapa", por lo que mirar mi móvil cada dos segundos esperando una llamada perdida o un sms tuyo, tener alguien en quien pensar, alguien por quien luchar, aunque sea para nada. Pero, déjame mantener esta ilusión que me hace sonreír al verte o al hablar contigo, aunque sea una ilusión sin sustancia. Porque es tanta la ilusión que sentí el sábado al estar contigo (y que sentiré siempre a tu lado y sin estarlo) que me hizo, esa misma noche, soñar contigo... Fue un sueño tan dulce... tan dulce que me hizo creer en los amores a primera vista. Ojalá tú sientas lo mismo que yo y me lo demuestres. Le pido al destino que así sea.
Porque todo lo que siento por ti sólo podría decirlo así, sólo sabría decirlo así, mientras te pienso, mientras te miro, porque cuando tú estás aquí yo juego a ser feliz.

Pase lo que pase,
Siempre serás mi Estrella,
te lo prometo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario