Todo éxtasis acaba. Y, cuando acaba, crees que nada volverá a ser como antes. Pero, entonces, te das cuenta de que nunca ha habido un "antes", que todo lo pasado, lo que tú crees que ha pasado, sólo son ráfagas sin sentido imaginadas por ti, y que nunca has probado ese sabor, por mucho que tú creas que sí.
No hay comentarios:
Publicar un comentario