Sí, lo reconozco, desde hace días estaba triste, desanimada, sin ilusión, sin entusiasmo. No había nada dentro de mí, nada bueno. No tenía ánimo para celebrar nada, aunque tampoco encontraba motivo para celebrar mi cumpleaños.
Por suerte o por destino, encontré el motivo a tiempo. Ese motivo fuisteis vosotros.
En verdad este año ha pasado demasiado rápido, pero me acuerdo de todo con exactitud.
El año pasado, justamente por estas fechas, el día de mis 16 cumpleaños, me sentí realmente sola. Tal vez porque aquí todo para mí era desconocido, y no sabía ya ni dónde estaba mi lugar, si allí, ahí, o aquí; me encontré muy perdida.
En ese momento pensé que todos mis cumpleaños restantes iban a ser así, porque eso era lo que caracterizaba al paso del tiempo, que, cada vez, los pequeños buenos detalles iban a ir siendo menos.
Pero este año... ¡este año!... Ni las palabras más bellas podrían definir cómo me habéis hecho sentir este cumpleaños, cómo me habéis hecho sentir durante todo este tiempo.
Son tantos y tan buenos los momentos que he pasado a vuestro lado, que sería injusto nombrar sólo unos pocos, por eso no voy a decir ninguno, pues vosotros los sabéis bien, y yo, aunque tenga escasa memoria, de todos esos momentos me acuerdo perfectamente. Y, cada vez que los recuerdo, me siento la persona más afortunada de esta vida.
Hoy tengo que deciros: ¡Felicidades! Sí, a vosotros. Felicidades, porque habéis conseguido, durante todo este tiempo, que recuerde más la última vez que reí que la última vez que lloré. Habéis conseguido que quiera seguir luchando, que no quiera rendirme. Y habéis conseguido que me sienta como nunca antes me había sentido: verdaderamente importante y especial. Como me sentí cuando esas cinco grandes piezas me regalaron aquel colgante. Ahí pudisteis comprobar que todo lo que digo es cierto, porque lágrimas de emoción y de felicidad no engañan.
Ahora sí puedo darle la razón a aquellos que dicen que deberíamos pensar en la gente que nos quiere, y no en la que nunca nos quiso. Porque ahora sé que, aunque la vida no siempre es buena, sí es más fácil a vuestro lado.
Porque ahora sé que os voy a querer Siempre.
Una última cosa: quiero dar las gracias al destino. ¿Por qué? Por haber juntado nuestros caminos.

No hay comentarios:
Publicar un comentario